PVG Arquitectos: un equipo humano armónico con las necesidades del mercado

Un ambiente familiar se respira en la empresa PVG arquitectos, no sólo por estar ubicada en una tradicional casa de Laureles o por las hamacas en el patio; la amabilidad de sus colaboradores, el orden en cada puesto y los incentivos para quienes cumplan con las metas propuestas de cada mes, hacen que este espacio tenga las características idóneas para que su equipo humano, se sienta realmente a gusto.

PVG arquitectos, está conformada por arquitectos, ingenieros de materiales, de sonido, forestales; abogados, delineantes de arquitectura, un diseñador gráfico, practicantes universitarios y profesionales administrativos. Esta empresa se dedica a prestar asesoría en bioclimática, en sostenibilidad y diseño arquitectónico, es decir, en crear espacios arquitectónicos que sean armónicos con el clima y las personas.

Para esta empresa, que combina los conocimientos adquiridos en la academia con las necesidades del mercado y un planeta que exige cada vez más compromiso con el medio ambiente, los retos están casi que a la vuelta de la esquina y en la diversidad de las necesidades de sus clientes. Sin embargo, desde que ingresaron al programa enplanta en el año 2016, el mayor desafío ha sido “ordenar la casa”, es decir, darle claridad a cada proceso, cohesionar el equipo de trabajo, motivar a este y seguir construyendo desde el colectivo, esta apuesta innovadora.

Según Juan Camilo Paniagua Carvajal, arquitecto y coordinador técnico de PVG Arquitectos, el programa enplanta ha sido vital para el fortalecimiento de la empresa “en temas de productividad, motivación y apropiación, que se ha reflejado en incentivos y mejoras para el equipo” que, para el año anterior, contaba con tan sólo cinco personas y actualmente la conforman 27 empleados, de los cuales, se han creado dos equipos de mejoramiento.

Para el equipo de trabajo y de colaboradores de PVG Arquitectos, enplanta les ha representado cambios sustanciales en creatividad, innovación, recursividad, experiencia y tradición.

Para el año 2016, en el que fueron reconocidos como una de las diez empresas reconocidas por el programa, los ahorros se estimaron en 2’307.859 y finalmente se alcanzaron 5’484.940; cifras que evidencian el compromiso con la apropiación a su cultura organizacional del conocimiento transferido y el acompañamiento recibido por el programa.

“enplanta cambió el espíritu de la empresa, ya hay una cultura de mejora, en lo técnico y en el relacionamiento humano; hay deseos de optimizar los tiempos y de presentar un mejor producto. No importa el cargo que se desempeñe, hoy todos somos conscientes que estamos en la capacidad de aportar al cambio de la empresa, desde lo técnico, lo administrativo o cualquier otra área” asegura Daniel Bedoya, coordinador de proyectos.

Antes de enplanta

PVG Arquitectos había logrado el crecimiento normal de una empresa de este tipo; sin embargo, sus problemáticas de facturación y de carácter técnico, cada día eran más inmanejables.

Con enplanta:

“Los procesos empezaron a cambiar, sabíamos muchas cosas, pero no había orden y se generó una verdadera interrelación entre las áreas, pues mejoramos la comunicación entre estas. Hoy somos más conscientes de la importancia del cambio y de potenciarnos como líderes al interior de los equipos”, comentó Juan Camilo.

El futuro de PVG

Por su alto componente académico y de innovación, en PVG Arquitectos desean implementar dos líneas: una de consultoría y otra de transferencia de conocimiento para que sus colaboradores publiquen en revistas científicas, participen en Congresos y eventos de interés; se capaciten y se destaquen como líderes.

Según Juan Camilo Paniagua el Sistema de formación global de PVG, como lo han denominado y al que ya le han venido trabajando, contará con: manuales, videos, tutoriales, manuales digitales; puesto que, según ellos, el conocimiento debe instalarse en la empresa y no en las personas, sin embargo, para que una empresa dé los resultados esperados o proyectados, debe pensarse en su equipo humano y PVG sí que lo ha puesto en práctica, desde sus inicios.

‘facturatón’: en este tablero se ubican los nombres de cada uno de los colaboradores de la empresa. La persona que más espacios diligencie (acorde a sus metas cumplidas) más incentivos obtendrá, estos se traducen en el tablero en caras felices, redimibles en productos de consumo personal, que finalmente son compartidos con el resto de los compañeros de equipo. Esta propuesta de motivación laboral, ha permitido que los equipos se cohesionen mucho más.

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